El taller de confección de personajes se concibió como un laboratorio de creación orientado al desarrollo de un personaje por cada estudiante. El proceso partió de una dimensión platónica, a través del dibujo y la escritura, como base conceptual del personaje. Este enfoque derivó en un primer producto: un fanzine, en el que cada participante construyó una narrativa abierta para definir quién es, cómo surge y qué representa su personaje.

Este taller se dio lugar en el centro cultural Basshaus en el año 2025.
un centro cultural que tenia lugar en el centro histórico entre Espejo y Flores.

En el segundo módulo del taller de confección de personajes, se abordó el modelado y la construcción tridimensional utilizando materiales no convencionales. Se trabajó con elementos reciclados y en desuso —como esponja y tela—, así como con masillas moldeables, entre ellas porcelana fría y fomix. Como base estructural, se desarrolló un esqueleto en alambre de aluminio, que permitió dar soporte y movilidad a las piezas.

En el tercer módulo del taller de confección de personajes se abordó la fase de animación y puesta en escena. Se trabajó en dar vida al personaje mediante la construcción de una escenografía con materiales disponibles y la integración de tres personajes para iniciar el proceso de animación. Se estableció una velocidad de 12,5 fotogramas por segundo, logrando una secuencia coherente dentro del lenguaje stop motion. La narrativa se desarrolló desde una búsqueda abierta, con un resultado deliberadamente surrealista.