Monolito metálico es una obra desarrollada por Santiago Quevedo en colaboración con Chiriboga, Explora las posibilidades del sonido como expansión material y experiencia performativa. Presentada en el contexto del festival Laptop de Noise, la obra fue activada mediante una intervención performática que tensiona los límites entre objeto, instrumento y acción. En este proceso, el monolito deja de ser un elemento estático para convertirse en un dispositivo de mediación, donde el gesto humano y la respuesta material configuran un campo de interacción en tiempo real.

Obra desarrollada por encargo como punto de partida para un proyecto de exploración sonora entre el noise y la electrónica experimental. La pieza se configura como una caja de madera que enfatiza sus vetas y texturas como parte activa del dispositivo, integrando diversos elementos encontrados como resortes, cepillos y componentes mecánicos.